
¿Ha acabado ya el LHC con la Tierra?
Los tiempos avanzan, pero seguimos siendo el mismo animal asustadizo. Nos hablan de brujería y encendemos las teas y preparamos la pira, para quemar a las taimadas hechiceras que nos amenazan con sus poderes más allá de nuestra comprensión.
El miedo es libre y visceral, y bien manejado sirve para controlar y generar beneficios.
¡Brujas, brujas!
Publicado por Silgo en miércoles, septiembre 10, 2008 1 comentarios
Brocha gorda.

Esta mañana leía estupefacto la última perla del sr. Aznar: "La crisis de hoy es la cosecha de los últimos cuatro años. Es la cosecha de los últimos cuatro años de gasto público excesivo, de subida de los impuestos y de ausencia de reformas económicas"
No tengo excesivas ganas de defender al gobierno, que tampoco se ha lucido, y cuya comunicación ha dejado especialmente que desear. Pero de ahí a echarle la culpa de la crisis por la gestión de los últimos cuatro años, hay un mundo. E intentar hacer comulgar con ruedas de molino como ésta es cuando menos un insulto a la inteligencia y a la memoria a corto y medio plazo.
Al fin y al cabo, el contexto de la crisis es mundial. Los amadísimos Estados Unidos de nuestro ex-presi acaban de nacionalizar dos entidades hipotecarias para evitar el ensanchamiento de un agujero que ya alcanza proporciones históricas. El Reino Unido, también otro de sus paises favoritos está en una situación delicadísima. Y como estos dos, muchos otros. ¿También están sufriendo las consecuencias del excesivo gasto público del gobierno de Zapatero?
Cabe decir que en comparacion, España, sin estar especialmente bien, tiene una ligera ventaja debido a que en la legislatura anterior, se obligó a los bancos a dotarse con unos fondos extraordinarios para asumir con más posibilidades este tipo de crisis.
En estas circunstancias, está bien recordar que durante el gobierno del Sr. Aznar, se alentó con la mayor alegría el inflado de una descomunal burbuja inmobiliaria que ha 'entrampado' a cientos de miles de españoles. Llegando con toda naturalidad a incrementos de 400% en los precios.
A esto podemos añadir la descarada subida del IPC, con la excusa del Euro, en la cual lo que valía 100 pesetas pasó de la noche a la mañana a valer 1 Euro (también conocido como 166,386 pesetas) En aquel caso, el gobierno de nuestro bigotudo ex-mandatario no sólo no hizo absolutamente nada para controlar esta inflación. Hizo algo mejor aún: La encubrió cambiando los baremos de cálculo del IPC, consiguiendo así que el dato presentado fuera negativo coincidiendo con el cambio de moneda. Efecto: Los precios suben, los sueldos se quedan exactamente igual.
Podemos continuar, con otro tema controvertido. El apoyo a políticas de conflicto sobre regiones de producción petrolífera, que digamos no ha ayudado mucho a estabilizar el precio del crudo. Otro factor importante en la crisis.
No está de más tampoco mencionar a que conducen las políticas ultraliberales de los gobiernos autonómicos del PP, que promulgan un recorte drástico del gasto público: Murcia, Madrid y Valencia, las comunidades con el peor servicio sanitario según la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública, por cuarto año consecutivo.
Y el caso opuesto. Está contrastado desde hace ya bastante tiempo que los países con mejor nivel de vida tienen un gasto público alto, y unos impuestos igualmente altos para sostenerlo. Por contra, los países con impuestos bajos y deriva del gasto social hacia sectores privados muestran niveles de vida mucho peores e índices de pobreza mucho más elevados.
En fin, que es obvio que hay crisis, que la cosa no va bien, y que no van a mejor en el corto plazo. Pero el gobierno de Aznar no está exento de culpa, y el de Zapatero tampoco la tiene toda.
Tercermundismo.

Tren Barcelona Vigo, siglo XXI.
Distancia: 1100 km.
Tiempo de viaje (sin retrasos): 16 h.
Velocidad media: 68 km/h
Por no hablar de los vagones, que aparte de haber sido pintados por fuera, siguen siendo los mismos de finales de los 70. Y el vagón restaurante, que en Monforte de Lemos (donde el tren se divide en dos, uno que va hacia A Coruña, y el otro hacia Vigo) se va con la máquina que parte destino a A Coruña, dejando a los que viajan hacia Vigo sin posibilidad de conseguir un desayuno a bordo.
Otro ejemplo:
Viajar de Vigo a Sarria, unos 172 km, lleva aproximadamente 5 horas y media. En este caso nos lucimos todavía más: 31 km/h.
Mientras leemos las nocicias del nuevo AVE de turno (siempre a o desde Madrid, por supuesto, no vaya a ser que alguien se moleste si se hace un AVE que no pase por el centro) Hay muchos servicios que utiliza un montón de gente, y que todavía discurren por larguísimos tramos de vía única, con infraestructuras de cuando Harold Lloyd aún no llevaba gafas, y que circulan a velocidades superables por coches de esos de los que no hace falta tener carné para conducirlos.
Sé que es mucho pedir. ¿Pero alguien podría plantearse desdoblar las líneas en esos tramos de vía única, y poner en marcha máquinas un poco más rápidas (no hace falta AVE)?
Profesionalidad.
Hace poco leía la noticia de que han demandado , nada menos que a Apple, por no compensar por el sobreesfuerzo laboral.
El caso es que la explotación empresarial es una práctica muy habitual en España, y particularmente en el mundo de los servicios informáticos, donde es frecuente pedir al empleado sobreesfuerzos no compensados como trabajo fuera de horas, fines de semana o en períodos vacacionales -incluso con algo aparentemente inócuo como llevar un teléfono siempre abierto encima-.
Normalmente la retórica corporativa típica viene a decir que 'eso ya está incluído en el sueldo', que 'este trabajo es así', o que 'hay que ser profesionales'. Pero al final, hay alguien que sí se está beneficiando de ese tipo de sobreesfuerzo de forma doble: Por una parte no necesita contratar personal extra para llevarlo a cabo, y por otra no paga o compensa de forma adecuada (a veces de ninguna manera) al personal que acaba haciendo horas extras (que no existen porque nadie las paga o reconoce, pero sí se trabajan) y perdiendo tiempo personal.
Aún tenemos mucho que avanzar, tanto las compañías como los empleados, para aprender a valorar nuestro tiempo y el de los demás. Al fin y al cabo, nuestro tiempo es lo más importante que tenemos, y regalarlo es una falta de respeto para nosotros mismos y un acto de poca profesionalidad (alguien que se define como profesional, cobra por el tiempo que trabaja)
Tiempo ganado.

Aparecen de tanto en tanto. El hecho de que no abunden los hace más valiosos, y cuando lo tienes en las manos, te debates entre las ansias de devorarlo con fruición, y las de saborearlo con calma para extraer todo el jugo posible, y hacer más duradera la experiencia.
Y cuando estás inmerso en el viaje, en las tormentas, en las pasiones, en las mezquindades y los altruismos, y todo lo que te rodea desaparece, te das cuenta de cuanto echabas de menos uno de esos.
Reconozco que ante tanto estímulo artificial, me cuesta poco dispersarme y olvidar ese placentero vicio que es capaz de abstraerme de mi entorno y hacer correr las horas. Pero de tanto en tanto, aún cedo a la compulsión de perderme en una librería y dedicarme a pescar algo interesante. Generalmente la captura contiene de todo, algunas cosas malas, la mayoría mediocres, y si hay suerte, alguno de esos ejemplares que se quedarán en la memoria como tiempo ganado.
Dignidad

Soy lo que se llamaría en inglés un 'geek'. No sé si hay una traducción directa para la palabra en castellano, pero creo que podríamos, para el caso que nos atañe, asimilarla a 'tecnófilo'.
En mi condición de amante de la tecnología y los cacharritos, este viernes estaba a las 10.00 en la puerta del centro comercial de turno con la esperanza de conseguir mi esperado iPhone (un añito de espera, desde que salió en los E.E.U.U) Conté delante mío unas 20 o 25 personas, y detrás aparecieron unas 15 más enseguida.
El primer dependiente que apareció en escena nos anunció rápidamente la noticia que temíamos:
- No han llegado todavía, no sabemos cuando lo harán y no sabemos cuantos traerán.
Así que, muy ufanos ellos, nos tomaron nombres, números de teléfonos, modelo solicitado y tipo de acceso (alta, portabilidad o programa de puntos)
Me volví al trabajo, del cual empiezo a pensar que nunca debí haber salido.
A la tarde, aunque yo había solicitado el modelo de 16Gb, me llamaron para ofrecerme una unidad de 8Gb comentando que ya no quedaban los de mayor capacidad.
Pensé rápidamente que en mi iPod de 60 Gb sólo tengo 4 ocupados, y que podría vivir perfectamente con los 8 que me ofrecían. Así que decidí sacrificar mis expectativas y un poco de dignidad, dije que me interesaba, y me dirigí a la tienda a recoger el aparatito.
Cuando ya tenía la caja en mis manos, se me ocurrió preguntar:
- Tengo un SIM dual, con el número del trabajo y el personal ¿Ningún problema, no?
Y el dependiente, tuerce el gesto y me contesta:
- Ah, no, es totalmente incompatible. Tendrás que ir a una tienda a que te des-dualicen el SIM, o hacer un alta nueva.
He de reconocer que me lo pensé un poco, pero al final mi dignidad pudo más y rechacé la tomadura de pelo. No tiene nada que ver con ninguna limitación tecnológica del aparato, simplemente se trata de una obcecación estúpida (aún no sé si es por parte de Apple o de Telefónica) por mantener el control de "una línea-un iPhone". Es decir, el iPhone se asocia directamente con un único SIM y se convierte en personal e intrasferible.
Como estamos en 2008 y estas cosas están más que superadas, me parece insultante que por una decisión comercial me hagan llevar dos teléfonos encima por que a ellos se les antoja, cuando hace años que puedo integrar dos líneas en el mismo aparato, por sencillo que éste sea.
No sé si algún día volveré a caer en la tentación, pero aunque sé que quiero lo que me ofrece el iPhone (conexión a Internet funcional y ubícua), me parece que quizás tendré que esperar un poco más, y quizás tenga que venir en forma de otro aparato. Posiblemente con Android.
A posteriori, y a base de leer foros, también he descubierto que hay clientes de Movistar que no han podido adquirir el iPhone debido a que tienen un contrato de permanencia en la actualidad (Zona Azul, por haber conseguido un terminal mediante puntos con rebaja por permanencia) Y no pueden comprar el terminal de Apple hasta que no se acabe su actual período de permanencia, ni siquiera sumando la duración de ambos períodos.
Como colofón, leyendo las tarifas se aprecia que es más barato conseguir el 'trasto' si vienes de otra compañía que si llevas 10 años en Movistar. De hecho, lo que sale a cuenta es darte de baja, y volver a los 10 días, en cuyo caso te aplican el descuento de 'portabilidad'. Es otro insulto más a añadir a la lista.
Que penita, y que manera de quitarse clientes de encima.
Ruído.
La tenemos encendida simplemente por la costumbre, por un absurdo automatismo. Se ha convertido en una manera de rellenar huecos de silencio, de crear compañía vacía de contenido real. Es una de esas adicciones modernas que proporcionan una recompensa inmediata y estéril. Te libra de quedarte a solas contigo mismo. En su mayor parte, una inyección dulzona de almíbar en las meninges: Fácil de ingerir, sin texturas que explorar, y sólo engorda.
Aún no sé donde nos perdimos y dejamos que el ruido sustituyera a la música.
Por suerte, cada vez la encuentro más enervante. Siempre fueron imágenes, pero ahora es sobre todo un estruendo inmisericorde: sonidos machacones y estridentes que se solapan sin parar. Afortunado de mi, eso está haciendo que sea consciente del tiempo que no quiero perder.
Publicado por Silgo en lunes, julio 07, 2008 3 comentarios