El ala que falta.
El ala que falta no es la de la cicatriz que recorre el flanco derecho de tu espalda.
No, esa estuvo ahí. Con ella volaste y con ella te perdiste. Y fue sacrificada por un buen motivo.
El ala que falta es un misterio, no sabemos si algún día eclosionará para volver a hacer de ti un ángel con una sola ala. Pero si eso sucede será para dejarte otro costurón.
Y esta vez, tendrás que llevarla con la mano.
Imagen: (Scala & Kolacny Brothers's "One-Winged Angel")
Publicado por Silgo en domingo, noviembre 01, 2009 6 comentarios
Quiero cerrar los ojos.
Para verte con el resto de los sentidos.
Publicado por Silgo en viernes, octubre 30, 2009 3 comentarios
Agua.
Toda cuanta me rodea: ríos; presas; charcas y demás, es salada.
Únicamente me es potable el agua dulce del Mar.
Publicado por Silgo en lunes, octubre 05, 2009 3 comentarios
Lluvia.
El tiempo apacible me pilló llegando al portal. En días así sólo deseo que amaine la calma y pronto vuelvan a llover colillas encendidas.
Publicado por Silgo en viernes, octubre 02, 2009 4 comentarios
Desgracia y consuelo.
Por un instante pensé que mi desgracia consistía en no poder dar título a los libros. Más tarde entendí que mi consuelo se hallaba en el exilio de mi propio sueño.
Publicado por Silgo en viernes, octubre 02, 2009 1 comentarios
Sólo una calle.

Hoy sólo una calle.
Podrían ser muchas, pero en mi recuerdo cuentan como una sola.
Un camino al fin y al cabo, flanqueado por puertas.
En una de tantas te ofrecerán, entre gárgolas y negros implantes vestigiales, un riquísimo pastel que nunca le darías a tu hijo.
En otra te invitará a entrar un enano con macrocefalia, que blande con rigor su sonrisa sin principio petrificada en una mueca sin fin.
Algo más allá, llegarás a un lugar en dónde unos pésimos tahures intentarán colarte burdamente una sota por una reina al menor despiste. Alguien tendría que advertirles de que la artritis -neuronal- te inhabilita para ser trilero.
Sigue caminando, y al final de la calle reconocerás el restaurante dónde en su palco con forma de fuente circular se contempla cada noche un desfile de esperpentos horrorosos, hermosos, deformes, informes, contrahechos, re-hechos, interesantes e hipnotizantes. Mientras, por cena, se degusta un simple bocadillo al tiempo que los sommeliers monoverbales presentan constantemente lo más granado de su bodega de cervezas calientes.
Y si buscas un poco, hasta encontrarás en un rincón un prognático enfundado en una bata blanca. Es un buen hombre, y estará dispuesto a reír contigo un rato para librarse de la pesadilla que le ha intentado contagiar la insomne que vino antes que tú.
Parece la Tienda de los Horrores. ¿Verdad?
Pues mira dos veces, porque es el paraíso.
Publicado por Silgo en jueves, julio 30, 2009 2 comentarios
Confesión.

Flotaban solitarios en el mar abierto, muy lejos de la tierra firme, cuando ella moduló el silencio con voz tenue.
- Tengo que decirte algo.
- ¿De qué se trata?
- Soy un hada.
Fué en ese momento cuando él, sin apartar la mirada, ubicó la constelación de Casiopea. Y su boca curvó una leve sonrisa.
-Ya lo sabía, ten en cuenta que soy un brujo.
Publicado por Silgo en martes, julio 28, 2009 1 comentarios
